Quien sigue esta newsletter desde hace tiempo sabe que no me tiembla el pulso al hablar de mis raíces. Soy brasileña, soy latina, y estoy orgullosa de serlo. Pero también sé que esa identidad está marcada por una contradicción brutal: fue parida en medio de la violencia, la esclavitud y la imposición.
Por eso, cuando leí el reciente estudio genético que …




